El legendario acorazado Victory de Nelson está a flote de nuevo, pero nunca toca el agua

El astillero histórico de Portsmouth volverá a abrir al público el 24 de agosto de este año como Museo de la Marina Británica. La exhibición principal, el legendario acorazado Victory, ha sufrido cambios dramáticos. Después de un siglo en dique seco, el buque insignia de madera que se desmorona volverá a sentir la presión del agua en su casco, pero sin una gota de humedad. Para preservar el artefacto único, Victory se instaló en un simulador inteligente del entorno acuático.

En 1805, el vicealmirante Horatio Nelson ganó la batalla de Trafalgar, sosteniendo su bandera en la Victoria, que ya tenía 40 años. Inmediatamente después de la batalla, la nave muy dañada fue enviada para reparaciones y ya no participó en las batallas. Sin embargo, se rompió muchas veces, se quemó, fue embestida y casi se ahoga. Solo la fama histórica y el respeto por las tradiciones navales ayudaron a preservar al veterano, que ahora tiene 255 años.

En 1922, el Victory fue anclado eterno en un dique seco, donde fue reparado constantemente, reemplazando la madera podrida por una nueva. Por desgracia, estos barcos no existen fuera del agua; bajo la presión de su propio peso, las tablas y las vigas se combaron a una velocidad de 0, 5 cm por año. A principios del nuevo milenio, el desplazamiento de elementos superó los 20 cm y la nave amenazaba con colapsar por completo. Por lo tanto, se desarrolló para él un sistema de apoyo inteligente.

Hoy Victory se apoya en 134 soportes dinámicos, cada uno de los cuales está equipado con un sensor de presión. Los datos se leen cada minuto y el sistema corrige la posición de todos los soportes, apoyando con cuidado el caso antiguo. Los guardianes del barco reciben información sobre su integridad, y bajo la quilla de la Victoria se ha habilitado una galería para los turistas que podrán ver el mítico velero desde este lado por primera vez.