Los científicos lograron por primera vez conectar una cámara a una ballena minke y estudiar su vida

El biólogo marino Ari Friedlander y su equipo han diseñado una cámara de video especial, que por primera vez en la historia pudo fijarse en la espalda de una de las ballenas más misteriosas: la ballena minke del sur. Con su ayuda, los científicos pudieron obtener imágenes únicas de la vida de estos animales.

La ballena minke que vive en las aguas antárticas es un animal poco estudiado. Se alimenta del mismo krill que las ballenas grandes, pero lo hace de manera diferente. Ama las profundidades, pero maniobra sin miedo bajo la espesura de los campos de hielo. No se diferencia en fuerza, sino en agilidad y velocidad de movimiento. La pregunta principal antes de la instalación de la cámara entre los oceanólogos era: ¿las ballenas minke realmente tienen un apetito monstruoso o es esto un invento?

El dispositivo se sostiene en la espalda del animal con ventosas especiales, pero puede deslizarse a lo largo de él para no ser arrojado accidentalmente. Gracias a esto, el equipo de Friedlander vio con sus propios ojos cómo y cuánto come la ballena minke. Resultó que acelera a 24 km / h (esto está bajo el agua), toma un gran trago, filtra el krill del agua, y todo esto en solo 10 segundos, después de lo cual se repite el proceso.

La mayoría de los datos de la cámara en la espalda del minke aún se están procesando, pero los científicos ya tienen algo que mostrar al público. Y representantes del sector pesquero, que consideran a los rorcuales minke como una especie comercial, pero deben tener en cuenta la distribución del krill para mantener un biobalance en la región antártica. La voraz ballena minke se convertirá en un importante indicador de la situación en diferentes zonas del continente más austral.